LAS CASAS ENCANTADAS

Casas donde deambulan inofensivos y amistosos fantasmas.

Suchitoto es una ciudad donde el tiempo se detiene, el visitante queda encantado al caminar por sus calles empedradas, flaqueadas por casas coloniales de exquisitos balcones de hierro forjado, que nos remonta a los tiempos de nuestros abuelos y nos invita a curiosear.

Viejas y nuevas leyendas de casas encantadas donde deambulan inofensivos y amistosos fantasmas ponen un toque sobrenatural a los tantos atractivos de Suchitoto.

Casas embrujadas de músicos, artistas y gente adinerada, en donde los espíritus vagabundos tocan misteriosamente viejos pianos, y sus efluvios mágicos son percibidos, a veces, por sorprendidos visitantes.

Una de las historias más conocidas es la de una mujer que por ayudar a su marido, quien perdió todos sus bienes en juegos de azar, afreció en garantía su único patrimonio: la hermosa casa que por generaciones perteneció a su familia y que había heredado de sus padres.

Al poco tiempo, abrumado por las deudas, el esposo falleció. Cuentan que los acreedores la asediaron hasta el punto en que tuvo que entregar su amada casa. Dicen que ella murió de tristeza. Desde entonces su alma deambula por los viejos corredores y jardines llenos de granados, veraneras, jazmines, naranjos y olorosa yerbabuena de su solariega casa.

Historias como éstas se escuchan frecuentemente tomando el café de la tarde.

Una agenda turística permanente ha convertido a Suchitoto en un obligado centro cultural para los que disfrutan las distintas manifestaciones artísticas. Obras teatrales, exposiciones, conciertos y festivales se desarrollan durante todo el año. El visitante queda siempre convidado a regresar...

 

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