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LA BÚSQUEDA DE LA RECONSTRUCCIÓN CENTROAMERICANA
XII
LA POSICIÓN DOMINANTE EN LA IGLESIA DESPUÉS DE 1840.
El objetivo de la Iglesia era lograr la participación
política y ciudadana desde su perspectiva manifestando que el
patriotismo tenía "origen divino", precepto supuestamente predicado por
el mismo Jesucristo. De ese modo, la participación patriótica fue
sacralizada. A diferencia del concepto de virtud cívica secular, tomada
de Motesquieu y adoptado por muchos sacerdotes en la década de 1810 y
1820, el concepto de virtud patriótica de Herrarte dejó de ser de origen
humano y social y fue un mandato, una prescripción que, naturalmente,
orientaría a la única representante de Jesucristo: la Iglesia de
Centroamérica.
En el sermón de Herrarte, los contenidos de su
crítica eran concretos en su definición de los vicios que el
patriotismo de origen divino tenía que erradicar , así naturalmente, la
acción correctiva y controladora del gobierno de Carrera. Se comenzó por
recuperar el orden divino de la Iglesia, arrebatado y reducido por los
liberales quienes la situaron en un orden secundario y secular. Y es
allí, justamente, donde Herrarte ubicó el origen de los trasfondos y
desgracias. El nuevo orden social debe ser reconstruido y en él. la
iglesia, que se de orden divino, no podrá ser legislada por el Estado,
que sólo pretendió arreglarla según su voluntad e interviniendo
arbitrariamente en su gobierno y hacienda. Herrarte llega, incluso, a
hacer un señalamiento de más trascendencia al cuestionar si el
patriotismo cívico es verdadero patriotismo porque "el que no tiene
religión ¿Cómo ha de tener patriotismo, que nace de la religión?"
Puede observarse, con claridad, el cambio radical en
los conceptos que serían dominantes en la Iglesia a partir de 1840. En
tales circunstancias se creó la diócesis salvadoreña; la Universidad,
dirigiría la educación y la política. Pero hay que aclarar que el
predominio conservador a nivel de la Iglesia no significa necesariamente
su correspondencia en el campo político, en donde l panorama es más
complicado, especialmente en El Salvador.
En tal situación favorable, la Asamblea Constituyente
de El Salvador, el 2 de julio de 1840, acuerda facultar al gobierno para
que solicite su asentimiento al prelado metropolitano y cabildo
eclesiástico en Guatemala para la creación de la Diócesis y para que,
con arreglo al derecho canónico, hiciera la petición a la Santa Silla
apostólica con aquel objeto, y con el de proveer al Salvador su primer
obispo diocesano. El 2 de abril de 1841, fue designado para llevar la
representación del Gobierno ante la Santa Sede el sacerdote salvadoreño
Dr. Jorge Viteri y Ungo, quien fungía como Secretario del Estado del
Gobierno de Guatemala. Las gestiones de Viteri fueron exitosas al
encontrar un clima muy favorable a su gestión y a su persona. Gregorio
XVI, por la Bula "Universalis Ecclesiae Procuratio", del 28 de
Septiembre de 1842, erigió la Diócesis de San Salvador. Fue la primera
en tiempos republicanos y la cuarta más antigua de Centroamérica. La
Asamblea Constituyente de El Salvador, en decreto del 27 de diciembre de
1842, concedió el paso a dicha bula. Viteri y Ungo fue nombrado primer
Obispo de la Diócesis y tomó posesión de su cargo el 25 de septiembre de
1843. Fue un Obispo extremadamente problemático, constantemente metido
en intrigas políticas, lo que provocó su expulsión del país en 1846.
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