|
 |
|
EL COLAPSO FINAL DE LA UNIDAD CENTROAMERICANA
Morazán entro en conflicto con Gálvez en Guatemala y necesitaba
establecer una base sólida para su partido y la capital Federal.
Distanciado de Joaquín de San Martín y los principales lideres
salvadoreños que había hecho prisioneros en San Salvador, necesitó
conquistar por la fuerza de nuevo a El Salvador en 1834. Morazán contaba
con sólidos partidarios en San Salvador, pero la única fue una plaza
sólida ya que en 1835 tuvo que deponer al jefe de Estado Nicolás
Espinoza y tuvo dificultad para consolidar otro jefe de Estado después
de esa fecha.
El Estado de El Salvador, cediendo a San Salvador como distrito Federal,
entre 1834 y 1839, se reducía a un Estado insignificante y eso siempre
fue foco de conflicto. Morazán perdió las elecciones contra José del
Valle en 1834. Valle murió y Morazán fue electo otro periodo. La crisis
política seguía latente por los problemas existentes en la Constitución,
ya analizados. La gran esperanza de los Estados era que se aprobara el
paquete de reformas constitucionales propuestas por el Congreso el 13 de
febrero de 1835. Las reformas no fueron apoyadas por la mayoría de los
Estados ya que se insistía en coartar la soberanía de estos, manteniendo
la tendencia centralista. Esa fue la última gran oportunidad de reformar
la Constitución. La imposibilidad de esa reforma fundamental al celebre
decreto del ultimo Congreso Federal, en 1838, por medio del cual se
confería la soberanía a los Estados y la libertad para organizarse
internamente como quisieran. Errónea y contradictoriamente, ese decreto
paso a ser conocido como el decreto disolución de la federación
centroamericana.
En Guatemala, las reformas económicas y legales generaron a partir de
1837 un poderoso movimiento campesino indígena, encabezado por Rafael
Carrera, que llego a tomar el poder en Guatemala en 1838, aliado con
opositores al régimen de Gálvez. La crisis demostró los limites de la
marcha forzada hacia una reacción que destruyo el proyecto ilustrado y
la misma unidad centroamericana.
Después de 1838 las autoridades federales simplemente se desvanecieron
porque la crisis no permitió se renovación. Morazán hizo el ultimo
esfuerzo por salvar la unidad combatiendo por ella en Guatemala y San
Salvador; pero su talento militar no fue suficiente para sobrepasar a
las circunstancia. El Gobierno ilustrado de Mariano Gálvez, cayo en
1838, dando inicio a una nueva etapa en la vida política
centroamericana.
El proyecto ilustrado y la unidad centoaméricana estaban agotadas y se
buscaba un nuevo paradigma en las ideas conservadoras. La salidas de
Morazán a Guatemala debilitaron su control e influencia en El Salvador.
Sus viejos enemigos, tales como Antonio José Cañas, se reorganizaron; y
cuando fue derrotado en Guatemala por Carrera, en 1840, aunque ocupaba
la jefatura del Estado no pudo quedarse en El Salvador, teniendo que
viajar al exilio a Sur América.
En un nuevo contexto internacional, donde las potencias internacionales
emergían, Centroamérica y El Salvador tenían que sobreponerse al colapso
general de sus instituciones políticas y la dolorosa perdida de la
unidad centroamérica. A partir de ese momento comenzó un esfuerzo de
reconstrucción política y económica.
SUBIR |
|