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Fundación del Gobierno
Constitucional en El Salvador y Centroamérica VII Parte
LA CONSTITUCIÓN FEDERAL DE 1824
Cuando se analiza una
Constitución, en primer lugar se busca entender las intenciones
políticas de quienes la concibieron, hallar sus fuentes ideológicas, su
estructura orgánica, principios y espíritu. La búsqueda y hallazgos de
esos elementos nos ayudará a explicar la decadencia de los gobiernos
constitucionales federal y estatales en Centroamérica.
En lo referente a las
ideas dominantes en la Asamblea Nacional Constituyente nos remitimos a
la tesis doctoral The Central America Enlightenment del autor de
este capítulo, en la cual se cuestionó el punto de que en el pensamiento
político en Centroamérica, en la época de la Independencia, campeaban
las ideas liberales y las conservadoras. Se ha perseguido demostrar,
documentalmente, que, en general, las ideas estaban dominadas por el
paradigma de la ilustración y que era el pensamiento ilustrado el que
había hegemonizado la vida política desde 1770 hasta 1838. Las ideas
políticas ilustradas en Centroamérica se dividen en dos grandes
corrientes: ilustración constitucional e ilustración absolutista o
despotismo ilustrado. Este fue abanderado por los reyes horbones y
defendido por líderes cultos, tales corno José Cecilio del Valle,
Mariano Gálvez y Francisco Morazán. Las ideas ilustradas
constitucionales se desarrollaron de conformidad a dos paradigmas:
república y liberalismo. El pensamiento republicano se expresó en una
versión de republicanismo antiguo cuyo líder principal en Francisco
Barrundia, inspirado en El Contrato Social de Rousseau. Hubo una
versión de republicanismo mixto, que tuvo como máximo exponente a
Antonio García Redondo; y una versión de republicanismo moderno
representativo, con sus máximos líderes Pedro Molina, José Matías
Delgado y José Francisco Córdova.
El liberalismo se bifurcó en dos
tendencias principales: una, la del liberalismo protector y, la otra, el
desarrollista. El liberalismo protector de los derechos individuales,
fue adoptado por José María Peinado hermanos José, Vicente y Juan José
de Aycinena. En el liberalismo desarrollista del individuo y
participativo, fueron abanderados Pedro Molina y José Matías Delgado. En
el mapa de las ideas, también hay que destacar las ideas federales que
tenían como líder máximo a José Matías Delgado. El pensamiento unitario
o centralista tenía como adeptos a José Francisco Córdova, Manuel José
Arce, José Maria Castilla y Fernando Dávila. Este mapa de ideas se fue
desarrollando desde principio siglo XIX y ya estaba muy bien definido en
1823. Los líderes de estas ideas se disputaron el poder en la Asamblea
Nacional Constituyente y fueron los que llevaron a la nueva nación a la
guerra civil de 1826. La diversidad de ideas políticas descritas sólo es
válida para Guatemala. En las otras provincias, el mapa era más simple
pero siempre dentro de los mismos términos. Cada forma de pensamiento
tenía su concepto de revolución, una forma de gobierno y una
Constitución que desarrollar. Eso nos explica las tensiones existentes
en las diferentes Asambleas Constituyentes y las contradicciones
palpables entre la Constitución Federal y la de los Estados
Constituyentes tactos. El problema fundamental en la Asamblea
Constituyente fue que no se pudo llegar a un acuerdo sobre primeros
principios constitucionales. De la Constitución a la guerra civil sólo
había un paso, ya que las pasiones políticas sobraban y faltaba
moderación.
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