Pirotecnia

Los fuegos artificiales se dividen en “de trueno” y “de luces”. En su elaboración es necesaria la pólvora, tanto como de clorato como de salitre, preparada con carbón, azufre y nitrato de potasio.

La preparación de los fuegos pirotécnicos tienen sus especialistas, y cada cohetería tiene su especialidad. Entre los fuegos artificiales con mayor demanda, tenemos: los toritos, las bombas de colores, los morteros, los castillos, los platillos voladores, la estrellitas, los fulminantes, los cohetillos, los cohetes de vara, los silbadores, los buscaniguas, etc.

La producción de este producto se incrementa entre los meses de septiembre y diciembre, como preparación de las fiestas de fin de año. También se consume pólvora para las fiestas patronales y otras celebraciones religiosas, donde la reventada “reventada” de un cohete significa la señal de inicio o de terminación de un festejo popular.

Los lugares de fabricación mas reconocidos por la excelente calidad y vistosidad de cohetería son: Cojutepeque en el departamento de Cuscatlán; Santo Tomas en el departamento de San Salvador; Chilanga en el departamento de Morazán, y otros municipios del departamento de San Salvador.

No existe una festividad popular en El Salvador sin el atractivo del estampido del cohete, ya sea del trueno o de luces.

La alegria de la población se manifiesta con la quema de morteros, bombas, cohetillos, buscaniguas, granadas, castillos, y otros muchos fuegos artificiales. Cojutepeque, Cuscatlán.

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