El Estudio del Pasado

Para las colonias españolas, su existencia giraba, evidentemente, en torno a los intereses de la metrópoli: las colonias enviaban tributo e impuestos, pagaban precios inflados por los productos que importaban de Europa y dejaban de producir aquellos bienes que estaban reservados para los productores y comerciantes de la metrópoli y los habitantes de las colonias, tanto españoles como indios y mulatos, no tenían las mismas oportunidades de ejercer los cargos públicos importantes como los originarios de la península ibérica. Algunos estudios hasta han detectado las raíces del subdesarrollo latinoamericano en la época colonial, cuya herencia, dicen, todavía está muy presente en las economías y formaciones sociales de fines del siglo XX.

Sin embargo, no es correcto suponer que la época colonial fue solamente, ni mayormente, saqueo, explotación e imposición imperial. Es claro que los tres siglos de colonia se caracterizaron por un gran dinamismo social y mucha innovación económica. El extraordinario proceso del mestizaje, síntesis de las poblaciones euroasiáticas, africanas y americanas, nunca se habia visto antes en la historia de la humanidad. Tampoco se conocía una relación económica tan intensa y variada como la del tráfico transatlántico del imperio, a pesar de sus restricciones arcaicas e ineficiencia notoria. Sobre todo, debe destacarse la capacidad de adaptación de la población y economía americanas a las cambiantes situaciones por las que pasó Europa y, por ende, España.

En el caso del territorio que habría de convertirse más adelante en la República de El Salvador, los tres siglos de dominio colonial fuerón especialmente dinámicos y complejos. El cacao de Izalco y el bálsamo de las serranías costeras eran conocidos por doquier. Pero lo que marcó la presencia de El Salvador colonial en el mercado mundial fue el añil, un producto de demandaba tanto los tejedores artesanales de la Europa de los siglos XVI y XVII como los propietarios de las fábricas de textiles de la Inglaterra industrial de los siglos XVIII y XIX....

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