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Nuestro Pasado III
...En su monografía Pottery Types and
Their Sequence in El Salvador, publicada en 1927, Lothrod informó sobre
las investigaciones estratigráficas y la secuencia hallada en Cerro El
Zapote, e hizo comentarios descriptivos sobre los tipos de cerámica
hallados en cada nivel y su significancia cultural. En el nivel inferior
se hallaron tiestos del tipo Usulután, asociados con figurillas
modeladas a mano. Estos restos fueron considerados por Lothrop como
representativos de la cultura "arcaica" (ahora preclásica) que Gamio
había definido en México. En el nivel superior, encima de la capa de
ceniza, hallaron una variedad de tipos de cerámica que Lothrop clasificó
como propios de la cultura arcaica tardía, los mayas y los pipiles.
Además, describió la cerámica policroma Nicoya y la plomiza, hallada en
los estratos superiores.
En un viaje previo de 1924, y también en el de 1926, lothrop se desplazó
sobre todo el territorio de la República, inspeccionando colecciones
particulares, especialmente las de los señores Deininger y Soundy (esta
última ya forma parte de la colección del Museo Nacional), visitando
sitios y a veces haciendo excavaciones de prueba en los departamentos de
San Salvador, Cuscatlán, Chalatenango y San Miguel. En 1926, Lardé y
Lothrop publicaron listas de los sitios arqueológicos conocidos en el
país; entre las dos listas aparecen casi 200 sitios.
En 1929 se llevó a cabo la primera investigación en Cihuatán, dirigida
por Antonio Sol, entonces director del Departamento de Historia de Museo
Nacional. Sin embargo, no pasó de excavaciones exploratorias en el
llamado Templo de los idolos (ahora conocido como la Estructura P-5) y
una limpieza del llamado Templo de Sacrificios (ahora Estructura P-7).
Esta expedición, por lo menos, produjo y publicó un plano del sitio
elaborado por Augusto Baratta. El fechamiento del sitio quedó en duda ya
que nunca se practicó un análisis de los materiales encontrados. Sol
aludió a una afiliación pipil para el sitio, una aseveración poco
atrevida que ha sido comprobada por investigaciones posteriores.
Después de un lapso sin actividad durante la década de 1930, se abrió
una nueva etapa en la arqueología salvadoreña. La de excavaciones
intensivas en los sitios de mayor importancia. En 1940 y 1941 se
llevaron a cabo excavaciones en San Andrés, bajo la dirección de John
Dimick, con la ayuda de Maurice Ries en la primera temporada y Stanley
H. Boggs en la segunda. Se habían planeado cinco temporadas de
investigación pero este trabajo fue suspendido debido a la segunda
guerra mundial. Se hicieron excavaciones en las estructuras mayores de
la plaza principal, y, de acuerdo al análisis de los materiales
recuperados, practicado por Boggs y publicado en la revista salvadoreña
Tzunpame, en 1943, la construcción de estas estructuras se fecha al
período clásico terminal (700-1000 d.c.)...
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