...Otro aspecto valioso de la relacion consiste en los comentarios de
Palacio sobre la distribución de las lenguas indígenas en El Salvador y
el sureste de Mesoamérica en el siglo XVI. Palacio también se distingue
por ser el primero en escribir una descripción de las ruinas de Copán,
Honduras: "unas ruinas y vestigios de gran poblazón y de soberbios
edificios... edificios de tanta arte y suntuosidad".
Otros cronistas e historiadores del período incluyeron en sus obras
mucha información de valor etnográfico e histórico que son de veradero
interés arqueológico. Fray Alonso Ponce viajó por El Salvador eb 1586 y
su secretario, Antonio de Ciudad Real, asentó muchas observaciones sobre
la geografía, las costumbres indígenas y la distribución lingüística. Lo
mismo hizo el cura inglés Thomas Gage en 1637. francisco Antonio de
Fuentes y Guzmán - en su Recordación Florida . disertó a fines del siglo
XVII acerca de la geografía, la cultura y el calendario de los pipiles.
El arzobispo Pedro Cortés y Larraz también proporcionó datos derivados
de su visita pastoral entre 1768 y 1770 sobre la distribución de los
idiomas indígenas.
Pasando al período clasificatorio-descriptivo, los principales
acontecimientos intelectuales de la época fueron el descubrimiento de la
antigüedad del hombre en el Viejo Mundo, la publicación de l Origen de
las especies de Charles Darwin y el ascenso de la ciencia de la
geología. Simultáneamente, los comienzos de la arqueología profesional
en Europa, junto con el surgimiento de la ciencia y el pensamiento
positivista a costa del dogma teocrático, fueron a su vez reflejados en
América. A lo largo de este período hubo un incremento constante en el
descubrimiento y la descripción de las antiguedades en México y
Centroamérica.
Dos grandes pioneros en el desarrollo de la arqueología mesoamericana se
destacan a mediados del siglo 19. en 1840, el abogado neoyorquino John
Lloyd Stephens transitó el territorio de El Salvador. Como consecuencia
del fracaso de la Federación, toda Centroamérica estaba convulsionada
por la inestibilidad causada por el conflicto entre los caudillos
Morazán y Carrera. La mayor preocupación de Stephens en El S alvador fue
pasar hasta Guatemala aunque se divirtió, eso si, con algunas
excursiones a los volcanes. Es curioso que, al parecer, nadie le indicó
a Stephens la existencia de ruinas precolombinas importantes en El
Salvador. Las únicas ruinas que menciona son las de unas bodegas
coloniales eb el puerto de Acajutla. Parece que a Stephens mucho le
llamaron la atención las ruinas misteriosas de los mayas en Guatemala y
Honduras, pero en El Salvador los problemas y las intrigas de la guerra
le desviaron de la pista arqueológica. Sin embargo, como observan Willey
y Sabloff, la arqueología mesoamericana arrancó con la publicación de
Incidenes de viaje en Centroamérica, Chiapas y Yucatán de Stephens, con
los dibujos muy precisos de Frederick Catherwood de sitios arqueológicos
en Yucatán y Centroamérica. Las primeras exploraciones arqueológicas que
se realizaban en el Salvador y otras partes de Centroamérica en las
siguientes décadas fueron estimuladas por este notable libro...