Occidente

La Zona Occidental se configuró, históricamente, por la unión de la antigua Alcaldía Mayor de Sonsonate y Santa Ana Grande. El Departamento de Ahuachapán fue creado en 1855. Tres altos cerros de más de 2,000 m forman su esquina nor-occidental; El Brujo, Miramundo y Montecristo. En la cima de este último se juntan, en vegetales vértices, las fronteras de El Salvador, Guatemala y Honduras, por lo que llaman “El Trifinio”.

Esta es la región de los bosques nebulosos más impresionantes de El Salvador.
Al sur de los cerros viene la llanura de Metapán, regada por el río Anguiatú. El ingenio salvadoreño logró que las estancadas aguas del Lago Guija de cuyos 45 Km² las tres cuartas partes pertenece a El Salvador y el resto a Guatemala al precipitarse hacia el Lempa por el río Desagüe produjeran electricidad en la pequeña represa de Guajoyo.
El centro de la Zona, una agradable y fértil planicie cerealera y de café de bajío, es el marco de Santa Ana, la hermosa segunda ciudad de El Salvador. Pero hacia el sur el panorama cambia: la tierra se eleva y surge un increíble paisaje de cerros, sierras y volcanes; es el sistema orográfico Apaneca - Lamatepec, la región cafetalera más productiva de El Salvador. Empieza desde Ahuachapán, entra a Sonsonate y Santa Ana, para terminar súbitamente con el Izalco, como si el territorio quisiera reposar un poco de tan vertiginosas alturas... Los cerros Cachío, Las Ninfas, Las Ranas, El Aguila, Apaneca y Los Naranjos, casi todos entre los 1,700 y 2,000 m de altura, tienen cafetales y bosques nebulosos.

El volcán de Santa Ana, de 2,365 m, después de cierta altitud, termina en un cráter de rocas policromas que le dan a la cumbre un aire de sobrecogedora soledad en donde flotan nubes y vapores sulfurosos. El Cerro Verde, asentado por un lado en las estribaciones del Lamatepec y por el otro deteniendo al Izalco, luce, después de sus cafetales, bosques de coníferas, robles, líquenes, enconos, helechos y hongos.
La Zona Occidental bordea con el Océano Pacífico, configurando una de las planicies costeras más hermosas e irrigadas de El Salvador. El río Paz – mencionado por primera vez por el conquistador Pedro de Alvarado en una carta de 1524 - hace frontera con Guatemala. Más de 20 ríos fluyen por la llanura, entre ellos el Sensunapán. Por algo Sonsonate significa en la lengua náhuatl los “Cuatrocientos Ojos de Agua”. La ganadería en la región es estupenda.

La Zona tiene todos los climas: frío en los picachos, templado en las cumbres moderadas, cálido en los valles intermedios, y muy caliente en las planicies costeras. El régimen de lluvias va de 1,600 a 2,200 mm en los valles, con más de 2,400 mm en las cumbres, por lo que algunos años tiene el índice pluviométrico mayor del país.

La Zona aporta la capacidad generatriz de la geotérmica de Ahuachapán, uno de los pocos ejemplos de América en el cual se produce electricidad a partir del vapor volcánico.
Acajutla, en Sonsonate, es el puerto más grande y completo del país.

La Zona Occidental suma 4,488.53 Km² y el censo de 1992 dio un total de 1,066,824 habitantes en los tres Departamentos. Dedica más de 130,000 hectáreas al cultivo del café por lo que, consecuentemente, alcanza su mayor producción en El Salvador.

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